sábado, 6 de octubre de 2018

TEMPUS FUGIT



Esta época se va alimentando de mis plegarias escondidas en la balanza entre el bien y el mal, como huyen los cánticos y las tinieblas de esta ausente paz y esta constante guerra, querría que descubrieran alguna profecía en todos esos barcos que navegan a la deriva, queriendo conquistar mundos, descifrando culturas, querría poder cantar como cantan en las iglesias y abrazar mi perdición, perdonándome de nuevo, perdonando al siglo de oro.

La ascética y la mística quieren de mi que me absuelva de mis pecados de trovador y enjuiciado, de picaresca en los tejados, de servidumbre en las pensiones llenas de vida mundana y hostil, me colaría en el peinado rococó y en las vestiduras y enaguas de las damas que van quedando retratadas en algún cuadro, cincel, espasmo, grito o elocuencia. Me desmayo con tanta belleza.

Comenzamos a deshacernos de dios para entrar de lleno en el hombre, en su infinidad que todo lo alberga, llenándose la boca de antropocentrismo, erotismo sin el Eros, practicantes inocentes de la perfección. Buscaron respuestas y encontraron al Barroco  a la salida del cementerio de artistas desilusionados, llenos de despropósitos en las manos, arrugados de vehemencia. Quiero volver al siglo de oro, llenarme de su cultura y de su enajenación, totalmente avariciosa, vivir en una constante juglaresca, maldecir a las constantes victorias y a las hermosas querellas del destino.

El tempus fugit que no vuelve para nadie, que no se detiene, que adormece y mata, el tempus fugit que se cuela en nuestros escritos y en nuestras sociedades. Nos deja secuelas, nos empuja al abismo, nos humilla y nos destierra. Nadie esta a salvo de él, Siglos de oro cayeron, caeremos nosotros también.


domingo, 5 de agosto de 2018

Palabras incoherentes


Se tiñe la luz parásito,
las huellas sin rastro,
los satélites incomunicados,
los eclipses premeditados.

Se acentúan las palabras incoherentes.
Se dibujan atardeceres anestesiados.
Se buscan los hombres primigenios.
Se doblan las persianas para que entre el sol.

Se agolpan las pasiones bajo la cama,
se quiebran las venas que conectan con el corazón,
se paralizan todos los semáforos,
se tiñe de blanco la vida, y no te deja ver,
no te deja ver.

Se ahuecan todas las manos,
los ojos, la pupila.
Se mira desde el fondo del precipicio,
se agrietan las manchas y el dolor.

Fingimos que vivíamos para morir;
morimos un poco cada día.

Mentimos con la luz del alba y esa angustia vuelve a asomar;
tan resiliente y ambivalente como la valentía de vivir.

Escuece un poco menos a la luz del candil;
cometemos el error y olvidamos el por qué.

domingo, 25 de febrero de 2018

Ama-Te...

El cálido agujero místico,
La consonante detrás de la vocal obtusa,
Los acentos a medio nacer,
La válvula de escape de un ferrocarril,
Todo a punto de arder, como una sutil llama.

Quería tu cuerpo sobre mí en los lienzos de un arco iris,
Quería tus ojos en un cristal transparente
Que me llevara lejos de aquí,
Quería ser la diosa de sábanas y arena,
Quería ser parte, dejar esta selva.

Y te fuiste, y te fuiste y te fuiste,
Me liberé, me liberé, me liberé…
Fui fuerte sin saberlo, me atragante con tu sombra
Y fui fuerte al entenderlo, descubrí más de mí,
Más de mí, aprendiendo a quererme, me resultó fácil
Olvidar tu nombre gritando bien alto el mío, fue fácil,
Fue difícil, fue duro, fue roto, fue…

Me quedé vacía de ganas, rota de alma,
En la superficie de esta casa, que se lleva las horas,
Tan lejanas, tan muertas,
La sangre que corre a borbotones por mi cuerpo
Me llama, me cuenta, que la vida sigue y que más da,
Ama, ama, ama, ama, ama, ama-te, ama-la-vida,
La vida-te-ama, la vida te ama, la vida ama,
Se alimenta de tu existencia,
Llena, llena, llena, llena-te la boca, de vida, que sosiega, que palpita, que se entrega…


Irina

https://www.youtube.com/watch?v=v1pZgrk_WCw 

jueves, 23 de febrero de 2017

Delgada línea

Que delgada línea me separa del abismo, cuando dejo correr la emoción,
me desahogo en tu piel y araño los segundos,
no hay nada que nos separe y sin embargo la nada nos aguarda,
si en una carcajada pudiera concentrar el impulso,
sólo dejo caer las gotas de sudor, el tiempo en el reloj.

Soy parte de ti pero me alejo cuando puedo, dejo mis pensamientos atrás,
te venero y te desprecio, me cuelgo de ti para no caer y es tan incierto el peligro,
las horas se caen y giran sin rumbo fijo, me pierdo en tu cuerpo...
y el vértigo vuelve a sostenerme cerca del precipicio, me dispongo a caer,
y resbalo en tu boca, me lleno de tu sexo, me hace enloquecer, y el gemido
más huidizo vuelve otra vez, pierdo el mundo de vista, pero al volver es todo más cruel.

El amor puede ser un veneno, un atuendo, un trozo de papel,
el amor es más que tú y yo, es más que nuestros cuerpos,
y vuelvo de nuevo a caer en las cornisas de tu lengua,
en las mariposas de tu pecho, vuelvo a deslizarme sobre tus huesos,
me arrinconan tus prisas, me enciende tu canción, tu perfume,
tu torso de otro planeta, quizá la estupidez humana me colocó de aprendiz
de la cordura y no llegó a tiempo.

Me haces volar y me haces retroceder, en el tiempo, en el camino que ahora parece
rocoso y lleno de curvas, doy mil vueltas y más por ti y por este mundo
que se parece a las piedras y a las estrellas, este mundo erosionado se parece a nosotros,
y a esta parábola inconformista que se cuela por mis manos hasta llegar a mis letras.

No me pareces tan interesante como al principio o quizás si, opino lo mismo,
no soy una pieza de ajedrez, no me divido ni se arreglar este rompecabezas,
pero sí me rompo de vez en cuando, sólo puedo ser yo en este mundo de perdidos,
no puedes alcanzarme si yo no quiero acercarme.

Irina

jueves, 21 de abril de 2016

CORAZON DE AGUJA



Corazón de aguja, torpeza inhabilitada, corazón crepuscular, siempre lleno de avaricia, corazón, corazón de aguja, corazón que serpentea por minúsculas montañas,
Corazón que intenta, que pelea, corazón que lucha, cuando ya nada queda,
Corazón, simplemente corazón.

Siempre viviendo a través de él, siempre eligiendo a través de él, a veces incluso luchando contra él, corazón que alimenta cada sentimiento, sentimiento que obstaculiza, sentimiento que atrapa y sale de mi alma.

¿Es mi corazón un océano de dudas, o es mi mente la que duda cuando mi corazón aprieta?
Cuando ese músculo golpea, atraviesa, cuando ese músculo bombea y bombea y no me deja ver lo que siento…

Es mi mente la que paraliza cada momento en el que quiero conseguir mis sueños…
Mi mente siempre proclamándose en mi oído, mi corazón susurra, mi mente grita.
Soy yo la prisionera de esa mentira, esa mente que se interpone, más allá de los conductos incisivos de mi corazón sangrante, más que cada cicatriz y cada miedo, cada punzón, cada aguja, porque mi corazón es de aguja.

A veces lo siento pequeño, ínfimo, insignificante, como una gota de lluvia; pero luego va creciendo y creciendo y se hace enorme, más grande que el firmamento…
Dentro de mi garganta puedo ver el universo, cuando la abro bien fuerte, de frente en el espejo y me veo a mi misma, lo que soy y no tengo miedo de mirarme a los ojos sinceramente; como un pájaro que vuela sobre el aire y sabe hacerlo, así me siento cuando creo que puedo.
Otras veces me pierdo y creo que no puedo, todo es culpa del miedo, y solamente soy yo la que detiene el momento, la que no deja que la energía fluya.
¿Y qué más da? Nada tiene sentido, ¿todo es casualidad o todo está hecho a medida?
Quizás estemos hechos a medida, seamos partículas, lluvia de estrellas, océanos, átomos, libélulas que sobrevuelan un aire inconsciente, somos lo que queramos ser.

Somos zombies con los ojos vendados, pero podemos ser conscientes, divinidades con alas de gigante.


Irene.



martes, 26 de enero de 2016

Hoy...

En estos días me replanteo todo, si soy alérgica al pescado o me gusta más volar que caminar,
me replanteo mi presente, porque el futuro está muy lejos y aún no lo conozco,
porque la vida me ha enseñado que hacer planes sólo te hace replantearte de nuevo lo que puedes o quieres hacer. Que nunca y siempre son palabras que no sirven de nada, Que al mal tiempo buena cara y que 31 años tampoco son tantos como parece, son sólo un recorrido necesario en mi camino, un cumulo de experiencias, el todo y la nada y muchísimas cosas más a las que yo les pongo nombre pero no tienen nada que ver con el valor que tienen. Quizá sólo hayan sido piedras que debía saltar para aprender y eso me ha fortalecido; quizá nunca haya sido fácil traspasar mi realidad y acostumbrarme a ella y quizá tampoco haya sido fácil para mi la pérdida, pero ya es demasiado tarde y el frío no me deja ver.

 Aquí unos versos:

Podría llenar de luz esta oscuridad que me absorbe y que me hace sentir emoción,
lágrimas que caen al vacío sin llegar a tocar el suelo, cicatrices que se alimentan
de este caos, saber que mañana no existe todavía en el calendario me hace ver con claridad,
ese mundo que quizás nunca llegue a conocer del todo.

Podría colgarme de unos brazos fuertes al caminar pero prefiero hacerlo sola y sentir la compañía en libertad, endulzar de vida esta soledad que siento ahora, tan necesaria para mi.
Impregnar de letras la habitación y colorearme los sentidos para tocar mejor, quizás mi corazón.

Enseñar y aprender y buscar lo que es mejor para mi, bucear en el contrasentido de esta existencia infinita y real, quitarle problemas a los días y solucionar mi realidad, observar de cerca y de lejos lo que aún puedo cambiar, querer y amar, pero nunca a medias. Intentar, siempre intentar de nuevo tras cada caída y circunstancia vivida.

Olvidar lo que me duele, extirpar lo que me mata de un soplido y sentir que se puede encontrar siempre en algún rincón la felicidad. Saber que ya nada tengo que perder, que siempre hay otra oportunidad y que nadie sabe cuanto poder tiene hasta que realmente lo intenta.

Irene



lunes, 19 de octubre de 2015

Amor divagante...

Y si me quedo contigo una noche más?
otra noche más en el océano de tu cuerpo, en la superficie de tus ojos,
de tus ojos marrón océano, y me quedaría allí cerca de las montañas de tu boca
y en los volcanes de tus labios, para salpicarme de tu lava una vez más...

Quiero ser parte de ti y perderme si puede ser entre la piel que cubre tu alma,
quedarme atrapada en los pliegues reversibles de tu frente, atropellarme sin querer
en los cráteres de tu cara, divagar sin rumbo fijo por tu garganta, entre la nuez y ese olluelo
que me vuelve loca cerca de tu cuello...

Podría dibujar sin fin  tu pelo atolondrado entre mis dedos, sentirte ya no es una opción
a la que me acerco sin querer es un hecho que se contrapone a mis deseos y
me fuerza a seguir... será la ley de atracción o la ley de la gravedad? quedarme despierta en tus agujeros más subterráneos mientras me deleito de tu sabor... olvidarme del mundo si es que
el mundo todavía existe y buscarte, buscarte una vez entre mis anhelos más furtivos.

Comer fruta de tu boca una vez más, sentir el sabor de la nueva temporada en la orilla
de tus manos, tocarte hasta quedarme vacía, sin manos, muda y sin compasión,
arrodillarme bajo tu fuente intacta de vida desbordante que me alimenta y me desborda,
quedarme allí y no volver para siempre...

Se puede medir el amor como partículas en suspensión? puedo viajar con la mente
cada vez que penetro en tu catarsis, circunstancia que alimenta la avaricia de encontrarte bajo las sabanas, bajo el mantel, bajo el paraguas, bajo las agujas del reloj, bajo los cielos más dudosos, bajo los olvidados árboles robustos, bajo la mirada de la gente, bajo mis pies...

Eres un océano, un océano irresistible que me devora y me respira, eres un océano que me aleja de los charcos,
eres un océano de amor, soy un océano de amor, sensual y lleno de miel, eres miel, y al probarte me pruebo, y al sentirte me siento, y al acariciarte me acaricio, y al encontrarte me encuentro...


Irene


https://www.youtube.com/watch?v=anv8Q8-Fd2w